El empresario explicó que si se aumentan las mesas, se debería contratar más personal en la cocina o en el salón, lo cual cancelaría la ampliación del aforo.
:quality(75)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/P5CPMQSCRFDYDAOD7425XSGMFY.jpg)
El incremento del aforo permitido para los restaurantes, desde 40% a 50%, no es un gran beneficio para el rubro, según la asociación de restaurantes Puca.
“El 50% no quiere decir que voy a recibir más clientes, sino que crece la cantidad total de aforo en restaurantes, que incluye comensales, meseros, cocineros, y toda la gente que está dentro del local”, indicó el presidente de Puca, José del Castillo, en diálogo con Agenda Política.
El empresario explicó que si se aumentan las mesas, se debería contratar más personal en la cocina o en el salón, lo cual cancelaría la ampliación del aforo.
Además, apuntó que aún hay un gran temor por parte de la población para asistir a los restaurantes, precavidos ante un eventual contagio de COVID-19.
“Este temor ha hecho que el procentaje [de asistencia] no se mueva. Este 50%, como dueño de restaurantes, no significa un gran cambio”, subrayó.
Por otro lado, solicitó al Gobierno que amplíe el período de gracia de los préstamos recibidos bajo el programa Reactiva Perú.
“A todos los restaurantes y al sector turismo nos ayudaría muchísimo que se prorrogue un año más para tener, en parte del próximo año, cierto alivio para poder seguir reactivando”, indicó.
En los bancos, mercados, supermercados y establecimientos comerciales minoristas de alimentación y otros centros de venta de alimentos no preparados se permitirá un aforo del 50% de personas.
Así, instó a que durante las próximas semanas los ciudadanos “limiten su actividad en el trabajo y ocio” a relaciones con convivientes habituales en familia, laboral o grupo de amigos habituales. “Si no bajamos la incidencia y no extremamos las medidas de higiene tendremos un problema: lavado de manos a la entrada y salida de establecimientos y distancia de seguridad”, insistió.
Igea reiteró la “preocupación” del Gobierno regional: “Vemos las cosas que van a suceder dentro de dos semanas, con la apertura del curso escolar y el regreso de la actividad normal. Y es una urgencia parar este crecimiento. Nunca hemos ocultado datos pero la evolución de la pandemia es dinámica y hay que estar a lo que toca. No diríamos la verdad si dijéramos que no estamos preocupados”, comentó, para recordar que hay algo “que no es elástico”: “No podemos hacer crecer a nuestros profesionales, que están agotados.
Por ello, sostuvo que es necesario “prever situaciones juiciosas, con la capacidad de resistencia del sistema y de la población, y ponerlo en la balanza de la preocupación. “Hay que equilibrar el sistema para no someterlo a más de lo que puede soportar. Pedimos a la población que comparta esta preocupación. Es imposible si no logramos mantener la concienciación”, dijo.
Por su parte, la consejera de Sanidad, Verónica Casado, que compareció junto a Igea, señaló que la acusan de “exagerada” desde otras comunidades cuando se comparan las cifras con territorios vecinos, “porque no son malas”, pero resaltó que cuando recuerda la “experiencia dramática de marzo y abril” siente mayor preocupación. “Aunque no es lo mismo por la reserva estratégica importante que tenemos ahora de material, me da mucho miedo por la población frágil y mayor de Castilla y León”, deslizó Casado, quien señaló que “hacer confinamientos, rastreos y PCR está conteniendo una curva que no tiene nada que ver con la vertical de la otra vez”. “Ahora es muy lenta, pero progresiva. Cuando ves a tu alrededor comunidades como Aragón, País Vasco y Madrid, no tenemos porque pensar que a nosotros el virus nos va a respetar más”, advirtió.
Camas COVID en hospitales
Igualmente, Casado vaticinó que la vacunación contra la gripe se adelantará “un poco, a septiembre” en relación a un año normal, “pero habrá que hacer una importante organización para que no haya gente esperando en salas de espera”, si bien “no está decidida la fecha”. También abordó la puesta en marcha de más camas COVID-19 en hospitales de la Comunidad, pero recordó que cada uno de ellos tiene su plan de contingencia y “se ha aprendido mucho de lo anterior”. Entre los ejemplos citó el Edificio Rondilla de Valladolid, que pertenece al Hospital Clínico Universitario (donde se ubicaba el viejo Río Hortega). Allí hay planteadas casi 200 camas que “pueden servir para ayudar a los hospitales si en algún momento lo superamos”.
Retraso en PCR en Salamanca
También se refirió al caso de la provincia de Salamanca, donde los resultados de las pruebas PCR tardan más por un problema con el suministro de reactivos en la empresa Roche, que está centralizado desde el Ministerio. En el resto de hospitales se da respuesta entre las cuatro y 24 horas de hacerse la prueba, pero en el Servicio de Microbiología de Salamanca “se hace una petición de stock a Roche y ésta siempre entregaba la mitad del pedido o menos de reactivos de los solicitados. Hemos hablado con la empresa, que nos dice que ha tenido una rotura de stock y que se solucionará en próximas horas porque es un problema puntual”, excusó la consejera, que también habló de este asunto con el ministro de Sanidad, Salvador Illa. “Entendemos el daño que se hace a los pacientes por esta espera, tanto en la salud como económico y laboral”, defendió.
También explicó que el ratio de detección de asintomáticos es “completamente normal” en la provincia de Soria, que fue la que registró mayores índices de seroprevalencia y donde la “población ha hecho un trabajo extraordinario”.