Tuvimos la oportunidad de probar este equipo por algunas semanas. Aquí nuestra opinión.
El Samsung Galaxy S7 Edge conserva el estilo de su predecesor, el S6 Edge, pero con algunas variaciones. Por ejemplo, los acabados de la pantalla –fabricada en vidrio fundido en 3D– son más finos, lo que facilita el agarre y da una buena sensación al tacto. En cuanto a la parte posterior, que es metálica, es propensa a las huellas dactilares. Por eso, es mejor buscar un protector.
En cuanto a la cámara principal, Samsung ha optado por una de 12 Mp, una resolución menor a su versión anterior (16 Mp), pero ha incorporado la tecnología Dual Píxel –nivel profesional–, con lo que se mejora la velocidad del enfoque y la capacidad de captar más luz, aun en espacios casi oscuros. Tiene opción pro, para manipular el ISO, el tiempo de exposición, el balance de blanco, entre otros. También le han añadido la toma Panorama en movimiento y se ven bien los videos en Hyperlapse.
Los juegos corren sin complicaciones. Además, tiene refrigeración líquida (uno de los primeros Android en incorporarlo) que mantiene el terminal a buena temperatura y evita lageos.
La batería es de 3,600 mAh. A un ‘heavy user’ esta carga le puede durar un día sin complicaciones. Otro adicional: la carga inalámbrica es más rápida.
REFRIGERACIÓN LÍQUIDA
Consta de un circuito que hace circular un líquido refrigerante, el mismo que recoge el calor que desprenden los componentes y lo enfría pasando por un condensador.
PUNTUACIÓN GADGETS.21
DISEÑO: 9
PANTALLA: 9
RENDIMIENTO: 9
CÁMARA: 10
SOFTWARE: 9
AUTONOMÍA: 8
LO +: Definitivamente la cámara es su punto fuerte, además de la batería y su resistencia al polvo y al agua.
LO -: La parte metálica es propensa a las huellas, el menú lateral puede mejorarse y la batería no es removible.